Equilibrio funcional | Jesús Machado · Fisioterapia en Sevilla

Por 13 agosto, 2015 Blog No Comments
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El equilibrio funcional debe integrar todos los aspectos del movimiento humano, debido a que se basa sobre todo en el trabajo de la  fuerza funcional, la cual es la fuerza que involucra a todo el cuerpo y no a un grupo aislado de músculos.

Se trata de la fuerza que se utiliza en los deportes y también en la vida cotidiana.

Objetivos de la fuerza funcional

  • Mejorar las cualidades físicas para luego transferirlo a la practica deportiva o vida cotidiana (trabajar más eficiente).
  • Mejorar el tono miogénico: la dureza del músculo
  • Mejorar la fuerza del musculo y no su tamaño.
  • Mejorar en los factores neuronales y coordinación: Intramuscular: capacidad del sistema nervioso para reclutar unidades motoras; Intermuscular: interacción de los grupos musculares que generan el movimiento.
  • Predomina la utilización de ejercicios multi-articulares.

Diferencias con la fuerza estructural

  • Cuando hablamos de Funciones Estructurales se refiere a un fortalecimiento de las estructuras músculo-esqueléticas (músculos, tendones, huesos) en el cuerpo: Aumento de la masa muscular, aumento de la sección transversal del músculo, utilización de ejercicios aislados, etc.
  • En —muchas ocasiones una buena fuerza estructural no conlleva un alto rendimiento deportivo.

El entrenamiento funcional

Se entiende como entrenamiento funcional aquel que busca un optimo rendimiento muscular, a través de la creación y reproducción de ejercicios basados en gestos de la vida cotidiana y la práctica deportiva. También es aquel que persigue aumentar las posibilidades de actuación de la persona en el medio físico, social y laboral que le rodea.

El entrenamiento funcional surge originalmente de las técnicas utilizadas por los médicos especialistas en rehabilitación de lesiones y cirugías, quienes diseñan ejercicios que imitan las características de los movimientos que el paciente necesita para poder volver a realizar en su vida habitual, su casa, su trabajo, en el deporte que practica, etc.

Objetivos del equilibrio funcional

De entre los numerosos objetivos que persigue, podemos destacar los siguientes:

  • Prevención de lesiones.
  • Readapción funcional.
  • Preparación física a través del trabajo de los grupos musculares involucrados en los gestos técnicos de los distintos deportes.
  • Entrenamiento especifico para el correcto desenvolvimiento en la actividad laboral o de ocio de los sujetos.
  • Mejorar las principales cadenas musculares que utilizamos en la vida diaria.

Características

  • Entrenamiento de las capacidades motrices: fuerza, velocidad, resistencia, agilidad, etc.
  • Entrenamiento de la función tónica antes que fásica: Función tónica: responsable de la tensión muscular en reposo y fijación los segmentos corporales en el espacio; función fásica: aquella capaz de crear movimiento.
  • Estabilización y potenciación: el entrenamiento funcional presta especial atención a los sistemas musculares fundamentales en la estabilización del cuerpo.
  • Entrenamiento específico de los músculos de la columna.
  • Entrenamiento equilibrado: fuerza, flexibilidad y postura, debido al carácter natural de los movimientos del entrenamiento funcional.
  • Respeto del axioma de Beevor: “El cerebro no conoce la acción del músculo aislado sino el movimiento”.
  • Entrenamiento diagonal / PNF: PNF son mecanismos reflejos que crean determinadas respuestas motrices. Tales respuestas pueden ser potenciadas si se escoge el estímulo justo.

Ámbitos de aplicación

El entrenamiento funcional es susceptible de tener aplicación en cualquier ámbito, ya que se basa en el trabajo muscular de los grupos implicados en cualquier actividad. Los ámbitos más comunes de aplicación serán:

  • Vida cotidiana.
  • Ámbito laboral.
  • Ámbito deportivo.
  • Ámbito de la rehabilitación y readapción física.

Actividades de la vida cotidiana consideradas funcionales

Son muchas y muy variadas, por poner algunos ejemplos, se pueden destacar:

  • Tracciones.
  • Empujes.
  • Deambulaciones.
  • Relación con otras generaciones.

Actividad laboral

Importancia de las acciones físicas laborales, como estímulo desencadenante de lesiones, desórdenes, y desequilibrios tónico-posturales. Dentro de las cuales se pueden diferenciar cuatro grupos:

  • En sedestación con baja actividad de tronco. (oficinistas, conductores, etc.). Musculatura principalmente implicada: dorso-lumbar, periescapular y extensores de cadera y rodilla.
  • En bipedestación con baja actividad de tronco y alto nivel de desplazamiento (repartidores, carteros, etc.). Musculatura principalmente implicada: abdominal y extensora de cadera.
  • En bipedestación y con actividad importante (cargas medias- bajas) de grupos musculares (peluqueros, limpiadores, soldadores, etc).  Se debe asegurar el equilibrio favorable de la musculatura abdominal y extensora de la cadera y seleccionarles ejercicios que compensen la actividad muscular diaria (en antagonismo) y mejorar los niveles de fuerza útil en musculatura agonista   (en rangos óptimos saludables y sin acciones potencialmente lesivas).
  • En bipedestación y con actividad importante de la musculatura del troncoy con manejo de cargas importantes (descargadores, albañiles, pintores, etc.). En este caso es importante la selección de ejercicios para tronco (asegurándose de incrementar la capacidad de estabilización del raquis), y la compensación de las acciones diarias y mejora del nivel de fuerza funcional de la musculatura agonistas, además de un posible estiramiento de los elevadores de la escápula del hemisferio dominante.

Ámbito deportivo

En numerosas ocasiones se acude  a centros de entrenamiento con objetivos poco “funcionales”, por ejemplo, un jugador de baloncesto, acude a un gimnasio con la intención de trabajar sus piernas para ganar masa muscular. Esto no sería un objetivo demasiado “funcional” ya que pese a que un aumento de masa muscular puede ayudar, el objetivo real del deportista será mejorar su capacidad de salto. Si ese es su “gesto deportivo” se deberá mejorar ese gesto en su globalidad. Por lo que serán más importantes otros factores, como la correcta coordinación intermuscular, la trasmisión adecuada de tensiones en el gesto concreto, adaptar el salto en función de la posición de rivales y compañeros, etc.

En definitiva, la idea es pasar del desarrollo de la estructura al desarrollo de la función.